Mostrando las entradas con la etiqueta baladas. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta baladas. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de enero de 2019

Historia



Hoy es un día común y corriente, nada importante reportan. Solo escribo que cuando teníamos deseos de encontrarnos nuestros besos eran una forma de diálogo, aunque no encontrábamos las razones de tu olor y el mío, cuando las moscas con obscenidad sobrevolaban nuestro lecho. Después nos refugiábamos en aquel viejo bar y con alguna que otra balada nos identifiquemos por nuestras formas de ser.

…vas acordarte de mí, de mis dudas, de mis bromas, de mi manera de ser…

Quiero encontrarte ahora, cuando la tarde se apague y se encienda la noche. Así tengas que despedirte con un beso con la condición de que me duré hasta tu regreso. ¡Oh, sí! recuerdo que no habías dado el primer paso cuando te regresabas para colgarte de mis hombros y preguntarme:

—You are happy?

Y yo, mirándote a los ojos te respondía diciéndote que era difícil serlo, pero que aprendía a tu lado.

(Aprendí que el más difícil no es el primer beso sino el último)

©Guillermo A. Castillo.

Translate